Skip to content

Ciencia en palabras/ Los tumores de Darwin. Viaje alucinante al fondo de un tumor.

mayo 27, 2012

Cuando se habla de la teoría de la evolución de Darwin tiende a pensarse en aves, monos u hombres prehistóricos. Sin embargo, sus principios están presentes hasta en las más mínimas escalas. Recientes estudios han comprobado que dentro de un tumor pueden convivir diferentes poblaciones celulares adaptándose al entorno, luchando por sobrevivir, evolucionando. Este descubrimiento tiene además grandes implicaciones, ya que afecta a la base de las más recientes terapias oncológicas, a lo que se ha dado en llamar medicina personalizada.”

Este artículo fue publicado el 22/05/2012 en Tercer Milenio, suplemento de ciencia de el Heraldo de Aragón.

“¡Oh, Dios! Podría estar encerrado en un cascarón de nuez y creerme el rey de un espacio infinito.”

Hamlet. William Shakespeare.

“Nada tiene sentido en biología si no es a la luz de la evolución.”

Thedosius Dobzhansky. Biólogo y genetista ruso.

A la vuelta de su último viaje en el ´Beagle´, algo cambió definitivamente en la vida de Charles Darwin. No es que la vida del británico hubiera sido un bálsamo de salud, pero a partir de entonces su cuerpo se rebeló definitivamente, acumulando misteriosos síntomas hasta fallecer allá por 1882. Tiempo le dio para formular su archiconocida teoría de la Evolución en El origen de las especies, en la que se mezcla el azar de los cambios, la lucha por la vida, la selección natural. Y el tiempo ha hecho también que sus ideas no se limiten a la mera evolución biológica: sus aportaciones se encuentran detrás de contribuciones tan diversas como los principios marxistas, el superhombre nietzscheano, la literatura de Zola o la psicología evolutiva, que rastrea hasta el más mínimo de nuestros comportamientos oponiéndolo a la luz de la evolución.

Pero el tiempo no sólo ha ampliado el foco de sus contribuciones, en ocasiones también lo ha reducido, perdiendo amplitud y ganando en profundidad. Ahora sabemos que sus ideas sobre la evolución se encuentran hasta en las más mínimas escalas, que llegan hasta el nivel celular. Y que incluso el cáncer sigue en buena parte leyes darwinianas. Que las células de un tumor son, en el fondo, miembros de una comunidad compitiendo por sobrevivir. Que, quizás, en un trasunto simbólico, sus propias leyes pudieron engendrar un tumor que se fue esculpiendo a sí mismo y tras el que se ocultaban los misteriosos síntomas que terminaron con su vida en el ya lejano 1882 (…)

Continúa en el portal Dixit Ciencia.

Anuncios
Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s