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Subrayados/ Sukkwand Island, de David Vann

noviembre 5, 2011

Texto de contraportada de la editorial:

“Una isla salvaje en el sur de Alaska, a la que solamente puede accederse en barco o hidroavión, repleta de frondosos bosques húmedos y montañas escarpadas. Este es el inhóspito decorado que Jim ha elegido para fortalecer las relaciones con su hijo Roy, a quien apenas conoce. Doce meses por delante, viviendo en una cabaña apartada de todo y de todos, colaborando hombro con hombro: parece una buena oportunidad para estrechar lazos y recuperar el tiempo perdido. Pero la situación, poco a poco, deviene claustrofóbica, asfixiante, insostenible.”

De la reseña de The Times:

“Portentosa… la prosa de David Vannn comparte la fibra y el nervio de Cormac McCarthy y Hemingway, pero con una agilidad y flexibilidad propias”.

Subrayados (manifiesto):

“Toda el agua dulce que queramos, dijo orgullosamente su padre, como si hubiera puesto el arroyo él mismo. Beberemos bien.”

“La lluvia densa, y el mundo encerrado en ella, eran todo lo que iban a conocer.”

“Entonces se sintió mal, porque sabía que llorar de noche era otra cosa, algo que temía menospreciar.”

“Aunque Roy tenía memoria, parecía que cualquier padre con el que estuviera en un momento fuera el único padre posible, como si en un momento determinado cada uno de ellos pudiese eliminar a los otros por completo.”

“En general, estoy jodido. Necesito un mundo animado, y que haga referencia a mí. Necesito saber que cuando un glaciar cambia tiene algo que ver conmigo. Pero no puedo creer nada de esa mierda, aunque lo necesito.

¿Qué tiene que ver eso con mamá?

No sé. Me estás desviando.”

“Tenemos el océano y una montaña y árboles, pero es como si en realidad los árboles no estuvieran aquí si no me estoy follando a alguna mujer.

Ah, dijo Roy.

Lo siento, dijo su padre. Estoy pensando en voz alta. También creo que no podemos abandonar nuestra comida tanto tiempo. Si viene otro oso, estamos jodidos.

Así que su padre volvió, pero Roy decidió seguir un rato, y aunque creyó que intentaría pensar en lo que había dicho su padre, solo miró el agua y las piedras lisas bajo sus botas y no pensó en nada”.

“He estado pensando en Rhoda, dijo su padre. Algún día puede que encuentres a una mujer que no es exactamente amable contigo pero que de alguna manera te recuerda quién eres. No se deja engañar, ¿entiendes?”

“Como si la vida a los trece años fuera distinta que a los doce. No podía recordar cómo pensaba antes, cómo funcionaba su cerebro, porque entonces no había pensado en que su cerebro funcionara”.

“No podía pensar en Rhoda. Se había convertido en una sensación, una parte de él que no podía diferenciar lo bastante como para pensar en ella”.

“Toda su destrucción no había servido de nada. Ni siquiera estaba interesado en ella. Había parecido que era vivir pero ahora no parecía nada”.

“Me parece que una vida es en realidad muchas vidas, y que todas forman algo sorprendentemente largo”.

“¿Y qué pasaba con las islas? Era un miedo antiguo e irracional que tenía cuando navegaba. Temía chocar con islas que no estaban en las cartas, incluso en medio del océano.”

“Si salía bien de todo esto, podría intentarlo. Tenía ganas de contárselo a alguien, tenía ganas de hablar con alguien para ver cómo sonaba.”.

“He tenido este miedo toda la vida, pensó. Esto es lo que soy”.

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From → Miscelánea

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