Skip to content

Con el trabajo (movimientos y miradas)

enero 26, 2010

En su novela Jerusalén, Gonzalo Tavares hace que uno de sus personajes busque una fórmula científica que explique los ciclos históricos del horror. Mientras tanto va diciendo:

“Un judío liberado de Buchenwald descubrió, entre los SS que le entregaban sus documentos a la salida del campo, a un ex compañero de pupitre al que no dirigió la palabra pero sí miró directamente a los ojos. Por iniciativa propia, el hombre al que miraba de aquel modo le dijo: “Tienes que entenderlo, llevo cinco años de paro a la espalda; pueden hacer lo que quieran conmigo.”

(Theodor) “debía buscar la relación entre el desempleo y el horror ejercido sobre un conjunto de hombres débiles, y comprender hasta qué punto los desempleados estarían en el lado de las víctimas o  en el lado de  los verdugos.”

Y al final: “Una vez dentro de las fábricas de la muerte, todo se volvía accidental y escapaba por completo al control, tanto de los que infligían el sufrimiento como de los que lo padecían. Y fueron muchos los casos de aquellos que un día infligían sufrimiento y al día siguiente se convertían en víctimas.”

 

Ayer, el filósofo Sidi Mohamed Barkat, en el CCCB de Barcelona:

“La cuestión fundamental es cómo se hace correr a la gente. Si usted sólo quiere simplemente trabajar, no le darán ese empleo. Por esto se busca sólo a jóvenes, a gente que cree en esa idea de que son ganadores y no perdedores y que están dispuestos a comprometerse en el éxito, que están por la acción; gente que quiere moverse… El movimiento es el elemento determinante. El segundo elemento es la polivalencia y la reestructuración, lo que supone sustituir la existencia. Pero esta misma regla permite que la empresa diga regularmente que no hacen suficiente. La gente corre para atrapar, no sólo el salario, no sólo el reconocimiento, corre por el simple hecho de correr. Cuando se corre se crea un hilo y si uno se para, el hilo se rompe. Correr es trazar una línea. Esta línea no existe. Sólo existe cuando se corre.”

 

En Jerusalén también:

“Lo que cada uno dice no es suficiente: puede tratarse apenas de buena memoria, solía decir el viejo Thomas Busbeck. Si quieres elegir un colaborador cierra los oídos y presta atención a sus ojos, a la forma en que se mueven; en el fondo, al modo en que se lanzan sobre las cosas, cómo ven un objeto y lo rodean, cómo entran en él y después salen o se quedan. El trayecto de los ojos en el mundo es el trayecto de la inteligencia.”

 

Anuncios

From → Citados

One Comment
  1. mmmarga permalink

    …y son muchos los que un día infligen sufrimiento y al día siguiente se convierten en víctima… (o viceversa)

    Pero, podría ser una terrible enfermedad del inconsciente, el querer alargar ese hilo hasta el infinito y a cualquier precio…?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s