Subrayados/2.2 La música de Deseo de ser punk y Quique González con Johnny Cash y Gimme danger
Octubre 16, 2009
“No es que piense que la música tiene poderes paranormales o algo así, pero tampoco creo que sea igual que decir una frase. La música tiene relieve. Las palabras ahí están, pero si hablas de música tienes que hablar de ritmo, armónicos, melodía, compases, del fraseo, octavas, el tiempo cíclico, los agudos y los graves, el la menor para la tristeza y el la mayor para la alegría. Creo que las canciones son una especie de bombas que explotan ordenadamente. “
Martina en Deseo de ser punk. Belén Gopegui.
Y aquí, apartadas, parte de las palabras y la música de la novela, por aquello de que ya no se debe escribir muy largo.
· Tú estás conmigo ahora, aunque no lo sepas. No es lo que canta Enrique Urquijo: “Aunque tú no lo sepas/ nos decíamos tanto/ con las manos tan llenas/ cada día más flacos/ inventamos mareas/ tripulábamos barcos.” Bonito, ¿no? Y la música no está mal, aunque es algo lúgubre. Lo m
alo que tienen las canciones de mis padres es que no son del todo horribles, no son del todo pop. Pero son tan mentirosas y tan blandas.
Olvida esa letra. Yo no pretendo haber estado contigo si no lo he estado. Paso de lo platónico. Yo no voy a presentarme nunca en tu casa y decirte que aunque tú no lo sepas hemos tripulado barcos. No. No lo hemos hecho. Es mentira y es mentira. Y si la canción dijera: “aunque tú no lo sepas he deseado que tripulásemos barcos”, sería una canción horrible, pero no sería falsa. Hay una frase que sí me gusta, creo que la puso Quique González, que hizo esa letra a partir de un poema. Es la última frase, y no estaba en el poema ni en la canción de Urquijo. Es así: encendía con besos el mar de tus labios… “y toda tu escalera”. Lo del mar de tus labios, la verdad , es como para vomitar de cursi. Y al añadir lo de la escalera es concreto. Yo pienso en esos portales donde al apretar el interruptor se enciende la luz en los descansillos y las escaleras de todos los cuerpos. En el mío o en el tuyo. A veces te rozan y ya está, te encienden toda la escalera. http://www.youtube.com/watch?v=EMviE1r6yR4
· Me acordé de uno de los cantantes en que coincidimos mis pa
dres y yo. Es un tío mayor, en realidad ya está muerto, y muchas canciones suyas, casi todas las que hay en casa, son country, lo cual no suele gustarme, me suena siempre igual, como a un pueblo a las tres de la tarde y un perro y una lata vacía. Pues Johnny Cash no. Incluso cuando toca y canta country, te coge por las solapas, si tuviéramos solapas: te sujeta, te lleva y te deja delante de algo grande, un sitio donde quieres estar, donde lo más difícil se comprende y lo fácil también cabe, y es divertido y alivia. http://www.youtube.com/watch?v=1zgja26eNeY
· Au
nque yo no te había contado nada de mi plan, elegiste esa parte de “Gimme Danger“. El “I wanna hold your hand de los Beatles es pedigüeño, quejica. “You´re gonna feel my hand” (de Iggy Pop) es lo contrario, no pido, sólo digo: “vas a sentirla”. Me gusta. Es sexual y es emocionante y es a la vez salvaje y tranquilo. http://www.youtube.com/watch?v=PzEKf5pEnJc vs. http://www.youtube.com/watch?v=P9_hegaKOaY
(entren en los enlaces para ambientar. si quieren, claro está)
Subrayados/2.1 Deseo de ser punk. Belén Gopegui
Octubre 14, 2009
Ya se ha comentado lo que se piensa sobre los subrayados. Eso fue hace tiempo. Ahora, sin contradecirnos, sin renunciar a los brillos y a las nuevas historias también pensamos, con temor, que subrayar es de alguna manera mostrarse. No necesariamente por identificación, sino sobre todo por elección. Tal vez nuestras biografías expliquen menos cosas que aquello a lo que no pudimos evitar atender. Pero esa es sólo una posibilidad. Como otras tantas. También puede resultar simplemente que alguien llegue antes, y que mientras envidiamos y estudiamos su voz, lo más cómodo que se nos ocurra hacer sea sólo subrayar y copiar.
Lo elegido a continuación viene de Deseo de ser punk, el último libro de Belén Gopegui. Algún día uno espera hablar de ella, sobre todo de cómo sus libros se cuelan entre los días. Mientras tanto, lo siguiente:
· ¿Para qué sirve comparar? Las cosas tienen que estar bien porque lo están, no porque sean mejores o peores que ninguna otra. Mi bolígrafo es perfecto.
· Hay una parte donde nunca nos abrazan. Aunque nos quieran muchísimo. Esa parte está ahí, esa pena. Y nadie llega a tocarla nunca.
· Toda esa música quejosa está hecha por gente que tiene que hacer algo y, en los ratos libres, como que les da por escribir una canción. Yo no tengo nada que hacer.
· Yo miré a Vera y de pronto veo que está llorando. Sin sollozar ni nada, era el llanto pausado de cuando no crees que hayas tenido la culpa sino que lloras por todo lo que falta, como si pudieras ver, oír, tocar las malditas cosas buenas que no están pasando ahora.
· No se trata de ser valiente. A lo mejor es incluso al revés. Porque lo que da más miedo es estar esperando y no poder hacer nada. Da mucho más miedo eso que salir a matar dragones.
· A veces, ¿no te pasa?, estás a punto de tocar algo y entonces notas que no: no puedes tocarlo ahora, porque si lo haces va a desaparecer. (pienso en el ascensor como una salida vertical).
· Creo que por eso no me gustan demasiado los auriculares. No es que no los use, pero son tristes, ¿no?, es meter el sonido en una jaula enana, en el poquísimo aire que queda entre el auricular y tu oído. No me gustan, no. Prefiero los altavoces de dos metros por uno. Y que todo se mueva por fuera y por dentro.
· El tendero ha colocado todas sus naranjas en su puesto pero el héroe pasa en moto y las naranjas ruedan por el suelo y justo cuando ha vuelto a colocar casi la mitad, pasa el perseguidor del héroe y termina de destrozar el puesto, y te ríes. En las fiestas también hay damnificados.
· Creo que el rock me está gustando porque vive con la muerte, la sabe, y por eso sirve para contar algo mucho más punk que todas las cosas blandas de los que nunca necesitarán ser duros ni fuertes porque otros reciben los golpes en su lugar.
· No sé qué es lo mejor. Tengo dieciséis años y a veces pienso que he visto ya todas las películas.
· Aunque no te lo parezca, tu madre y yo no hemos renunciado a una moral de emergencia.
· Hay personas que parece que se la juegan continuamente. Personas que si se tropiezan, se matan.
· Me quedé con el disco en la mano y pensé que los vinilos eran como los cuadernos, se acaban. Eso está bien. Me refiero a que las cosas se acaben. Porque es mejor saber a qué atenerse.
· A veces decides las cosas del todo cuando las dices.