Citados/12
Agosto 31, 2009

“El borde caliente de la piscina desata la lengua de un soplón con más eficacia que la tortura o el suero de la verdad. Un dry martini helado en el Harry’s Bar junto al Gran Canal te convierte en un segundo en el traidor de casi todos tus secretos. Lo que pensabas que escondías por prudencia lo escondías casi siempre por maldad. No pasa nada, sacar la basura es al fin y al cabo cuidar la casa.”
Ray Loriga, en Un viajar más importante, publicado en El País Semanal.
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¿Qué tiene de interesante la vida contemporánea?
Muchas cosas. La sobreinformación es un gran avance. Es como si entras en un bar y sólo hay una marca de cerveza. Me pongo triste, aunque sea la que yo bebo. Prefiero que haya 50 tipos.
Agustín Fernández Mallo, en EPS.
Japón. Breviario (2)
Agosto 27, 2009

- En Japón tienen una palabra para definir todo aquello que no supone trabajo, obligación o responsabilidad. Es “asobu”. Su traducción aquí es “jugar”.
- En algún momento: “fue como un tiburón que sale a la superficie como si necesitara respirar”. O el miedo que provoca en ocasiones la falta de costumbre, la novedad.
- En el metro. Hay dos chicas japonesas sentadas justo enfrente. Las dos visten como si de ello dependieran sus días, pero sólo una de ellas llama la atención. Es más elegante, se mueve más cómoda, no se esfuerza. Me quedo observándola durante un tiempo. Cuando se da cuenta me mira y cambia de expresión. Se vuelve incómoda, agresiva. Ya no importa cómo viste. Me recuerda a los actores, a veces, cuando terminan la función. Su cambio de mirada huele a vestuarios, a habitaciones desordenadas. A trenes viejos de vuelta a casa.
- A veces, en el interior de los templos, las bolsas de plástico de los turistas resuenan como calles asfaltadas.
- En “Lost in Translation” Scarlett Johansson se llamaba Charlotte. Viajaba hasta Kioto con esos auriculares.
- El palacio imperial, donde vive el emperador, se encuentra en el centro de Tokio rodeado por unos enormes jardines. Muchos corredores se entrenan por esos alrededores. (los japoneses, al correr, mueven los brazos de una forma única: muy encogidos, muy arriba.). Desde allí se puede ver la torre de Tokio, parecida a la torre Eiffel, pero aún más alta. El momento lleva a pensar que esos corredores pierden el tiempo, que su esfuerzo debería centrarse en algo que persistiera, en algo duradero. Como esa torre.
La misma tarde, en Kamakura, a unos 50 kilómetros de Tokio, unos adolescentes caminan en grupo por la calle. Su lenguaje corporal (extraño para la discreción japonesa) me recuerda a los niños tímidos que encuentran un gesto al crecer. Un gesto al que se aferran, que les protege.
Pienso que algo así hacen los corredores al entrenar en los jardines.
- En los silencios excesivos, tranquilizan las miradas a los lados.
- Se dice que los japoneses deben subir al menos una vez al monte Fuji para merecer su nacionalidad. También que existen dos clases de personas estúpidas: las que no lo suben nunca y las que lo suben más de una vez. Dentro de las primeras estamos los que pensamos que, de subirlo, repetiríamos.
- Hay quien, para buscar mejor en los bolsos, cierra los ojos.
Japón. Breviario (1)
Agosto 26, 2009

- En los vuelos Business no sólo hay una cola exclusiva en la que los que viajan no tienen que esperar para facturar sus maletas. Además, tienen un ramo de flores en el mostrador. Hay un chico pelirrojo que no parece haber sido especialmente bueno en fútbol ni en matemáticas.
- Es algo distinto el paisaje en Japón. Pero los elementos que lo forman son los mismos. Por muy lejos que se vaya. Por muy distintos los ojos.
- Hay una postal de Tokio que es una película que también es Tokio. Le cuento a M. la historia del hombre que se libró del campo de concentración, ganó una fortuna y fue asesinado. Nos preguntamos si la escritura japonesa se lee más rápido, si es una ventaja, si tiene que ver con que los acomodadores del teatro parezcan invitarte a su propio salón.
- Los españoles son reconocibles por un gesto.
- La bomba de Hiroshima pesaba cuatro toneladas; escondía 50 kg de uranio, de los que sólo explotó uno. La llamaron “little boy”.
- M, a veces, va corriendo a los sitios. Por el no tan simple hecho de querer llegar antes. Otras lo hace incluso en casa, por el pasillo. También es esto Tokio.
- En la isla de Miyayima, cerca de Hiroshima, hay innumerables ciervos mansos. Aún hoy, aunque seguramente con menos convicción, se les considera mensajeros de los dioses. En el tren de vuelta un bebé cuelga de la espalda de su madre. Ella lo agita de vez en cuando como si le diera cuerda a un reloj. Después el bebé parece quedar tranquilo como un ciervo de la isla. Tampoco se reconocen los mensajes.